Esta innovación científica sería utilizada para la creación de prótesis que lucirían como una extremidad real

Aunque parezca mentira o sacada de una película de ciencia ficción, es un hecho que este sector de robótica este desarrollando este dispositivo para cubrir el contorno de los robots.

Cabe recordar que en la actualidad ya existen androides con apariencia humana que han sido construidos en su estructura exterior con materiales que se asemejan a la piel humana como silicona o piel de silicio, como en el caso de la robot “Sophia”

Y es que una de las revistas más influyentes en el sector de la tecnología y robótica llamada » Science Robotics” ha lanzado un especial sobre el uso de piel humana y texturas similares a está en el desarrollo de dispositivos robóticos.

Como ya se mencionó, en el presente a los robots se les cubre con piel de silicio y otros materiales sintéticos con una apariencia similar a la piel humana. Pero en este caso, se estaría desarrollando piel humana real que se le añadiría a estos artefactos para que puedan doblarse, estirarse e incluso sentir como lo haría una persona.

Con estas innovaciones en robótica, las personas podrían llegar a pensar en un “ser autómata” que luzca exactamente igual a un ser humano. Pero la realidad es que este desarrollo se quiere aplicar a las prótesis inteligentes, para que se puedan implantar directamente en personas que han nacido sin una de sus extremidades como piernas, brazos o dedos, o que las han perdido en un accidente.

¿Cómo producen estos materiales para los robots?

Hasta ahora, los intentos de fabricar láminas de piel viva para cubrir a los robots también han tenido poco éxito, ya que es difícil adaptarlas a objetos dinámicos con superficies irregulares.

Por ejemplo con un dedo de los robots, los científicos sumergen primero el dedo robótico en un cilindro relleno de una solución de colágeno y fibroblastos dérmicos humanos, los dos componentes principales que forman los tejidos conectivos de la piel.

La contracción de esta mezcla de colágeno y fibroblastos se encogió y se ajustó al dedo y, como si fuera una impresión, esta capa proporcionó una base uniforme que facilitó que se adhiriera la siguiente capa de células, los queratinocitos epidérmicos humanos.

Estas células constituyen el 90% de la capa más externa de la piel, lo que confiere al robot una textura similar a la piel real.

Además, la piel creada tenía la suficiente resistencia y elasticidad para soportar los movimientos dinámicos del dedo robótico al curvarse y estirarse, y la capa más externa era lo suficientemente gruesa como para poder levantarla con unas pinzas y repeler el agua.

Al herirse, la piel podía incluso autocurarse como la de los humanos con la ayuda de un vendaje de colágeno, que se transformaba gradualmente en la piel y soportaba repetidos movimientos de las articulaciones.

Todo este tipo de desarrollos en robótica al servicio de la medicina y mejoramiento de la calidad de vida de las personas, implica que la sociedad humana cada día se acerque más a la posibilidad de mejorar sus capacidades por medio de la tecnología. Como los comúnmente llamados “ciborgs” los cuales son personas que buscan incrementar sus capacidades mentales y físicas por medio de artefactos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here